Para ti,

1. Resulta muy económica. La duración de la copa es de unos 10 años. Esto puede suponer un ahorro de más de 600€.

2. ¡Dura mucho más que un tampón! La copa se vacía con menos frecuencia que el recambio de compresas y tampones. Tiene una capacidad que equivale aproximadamente a una tercera parte del volumen de sangre que pierde una mujer en cada menstruación.

3. No se nota, si está bien colocada, no notas nada.

4. Es completamente invisible! Puedes bañarte tranquilamente o hacer nudismo sin que nadie sepa que la llevas puesta.

5. Está fabricada de silicona médica y no produce alergias.

6. No absorbe, contiene. Des este modo la copa respeta y protege la flora vaginal, que nos previene de la aparición de hongos vaginales.

7. No produce sequedad ni irritaciones, reduciendo la sensación de malestar generalizada durante los últimos días de la menstruación.

8. Puede utilizarse también por la noche, mientras duermes, y también cuando haces deporte.

9. Al no estar en contacto con el aire, no produce olores.

10. Ocupa poco espacio, tanto en el baño como en tu bolso.

11. És más cómoda de usar ya que es más blanda y fácil de doblar que otras copas.

12. No está relacionada con el STT (Síndrome del Shock Tóxico)

para el mundo,

13. No produce residuos. Una mujer genera entre 10 y 14kg de basura para gestionar su menstruación. Usando la copa menstrual ayudas a proteger el medio ambiente ya que es reutilizable.

14. Está íntegramente realizada en Inglaterra, con las garantías de producción, producción de residuos y de condiciones laborales de la Unión Europea

15. Femmefleur se compromete a que el 5% del coste tu copa menstrual sirva para subvencionar otra copa igual a una mujer de Guinea Ecuatorial.